Así que vamos a allá
Para mí este 2010 ha sido un año de lo más completo, y claramente dividido en dos partes: antes y después de las oposiciones.
Empecé el año preparando exámenes, trabajando en el proyecto que tenía que presentar en mayo y también buscando prácticas de empresa, todo para terminar el máster en energías renovables. Parece que hace una eternidad de ello.
Después de mucho buscar, las prácticas las hice en el mismo organismo donde había recibido parte de la formación, para poder terminarlas a tiempo de incorporarme a un nuevo trabajo que había conseguido, justo después de mi viaje en Semana Santa. Al final me quedé con las ganas, porque en 15 dias estaba fuera, con una explicación vaga y poco verosímil, sobre un problema con la subvención de la que dependía el trabajo.Fue un pequeño palo, pero en realidad me dió tiempo de trabajar con calma en el proyecto, y al presentarlo al tribunal les encantó.
Una vez terminado el máster definitivamente vino un periodo de búsqueda de trabajo sin frutos, (y un poco frustrante) que dejé de lado cuando empecé a preparar la oposición.
En verano también empecé a dar clases particulares, solo tenía un alumno, un niño de secundaria que tenía que recuperar dos para septiembre. Estuve dándole clases todo el verano, y aprobó. Eso me consiguió más alumnos, y ahora tengo una colección de lo más variopinta. (de la que hablaré en otro momento si eso)
En verano también empecé a dar clases particulares, solo tenía un alumno, un niño de secundaria que tenía que recuperar dos para septiembre. Estuve dándole clases todo el verano, y aprobó. Eso me consiguió más alumnos, y ahora tengo una colección de lo más variopinta. (de la que hablaré en otro momento si eso)Esta etapa de "profe" se ha solapado con mi segunda parte del año, la etapa oposiciones: mucha biblioteca, muchos apuntes, poca vida social, y todo el día de arriba para abajo paseando libros y apuntes en el coche. Para complicar un poco más la cosa, me apunté a clases de alemán, que ni tan mal llevo para lo que he podido asistir. En octubre empezó la "diversión", 4 examenes en menos de tres meses, separados sólo un par de semanas entre sí. Después del tercero me veía fuera, el inglés me salvó y conseguí estar entre las 10 mejores notas, y por tanto dentro de las plazas (al menos teóricamente, que hay que esperar a que sea oficial). Este ha sido definitivamente el mejor cierre que podía tener mi año.
A nivel del blog, aunque parezca una eternidad, fue en enero cuando Peibol me hizo un poco de publicidad, y unos cuantos se pasaron por aquí, y unos pocos de ellos se quedaron. En Febrero me metí en obras y cambié las razones para no tener un blog, por un nuevo Templo del Mono, que Transilmonio ya se merecía un hogar decente, también os hablé por primera vez de M. (y casi última, salvo alguna mención) y de los pecados capitales en el Culto del Mono. Y hace nada celebramos el segundo aniversario de este sitio. En total el año me ha dado para unas 84 entradas contando con ésta. No esta mal, ¿verdad?
Un año nada monótono, y en el que a pesar de cómo está el patio las cosas no me han ido demasiado mal (igual si hubiera suspendido la opo pensaría distinto). Ahora sólo queda ver lo que me depara el siguiente, a mí, y también a vosotros... que espero seguir contando con vuestros blogs para leer y vuestras opiniones de vez en cuando, para saber que seguís ahí.
¡¡FELIZ AÑO NUEVO MONÍACOS!!
Que la mierda de Transilmonio no caiga sobre tí, Amén.













