Que el lenguaje es un reflejo del pensamiento creo que pocos lo discuten ya, un ejemplo muy claro son los calificativos que cambian su significado según el género ZORRO y ZORRA. Si se rasca un poco más, vamos como el lenguaje que hace años encajaba casi a la perfección con los usos y costumbres, empieza a quedar desfasado, "el cabeza de familia", el prestigioso actor y la guapísima actriz, o el médico y la enfermera, Pepito el de los palotes y su mujer (que carece de nombre al ser una extensión de Pepito).
No discuto el hecho, pero lo cierto es que el famoso "uso de lenguaje no sexista" me pone un poco de los nervios. Y explico por qué.
1) Me parece un frente de batalla necesario pero secundario
A veces da la sensación de que las instituciones (públicas) que abordan estos asuntos parecen más centradas en corregir el uso del lenguaje, que en llevar a cabo acciones de más calado. En época de recursos escasos, pienso que en lugar de gastar partidas ridículamente altas en charlas, pósters, folletos y manuales sobre la importancia de decir "los usuarios y las usuarias", sería más práctico invertir el dinero en impartir formación al sector empresarial encaminada a que entiendan que si todos los empresarios todas las empresas penalizan a las mujeres por el hecho de tener descendencia, entonces o nos condenamos a envejecer como población, y además estamos negando la igualdad de acceso al derecho al trabajo.
2) Me resulta engorroso.
Por
pura curiosidad he buscado un par de manuales de uso no sexista en el
lenguaje, y he probado a redactar un informe que tenía entre manos de
esa manera. Ya en el primera página, me he sorprendido de la cantidad de
cosas que tuve que cambiar. En el texto estándar que mi Jefatura ha
aprobado encontramos ya de entrada "los derechos de los trabajadores".
Para evitar el los/las trabajadores/as que me parece un mal principio
para un documento de 150 páginas, ya arduo de por sí en su contenido,
sólo he encontrado tres alternativas: las personas trabajadoras, el
personal y la plantilla.
Supongo
que tres sinónimos no están mal, pero el primero me suena muy raro y
los otros dos términos ya abundan en el documento, precisamente como
sinónimos que buscan evitar que el texto resulte redundante. Por lo que el tener que usar exclusivamente términos neutros, me limita.
"Según la "normativa para cosas de los trabajadores" y el método aprobado en reunion conlos trabajadoresel personal afectado, se entrevistará a cadauno de los trabajadores / miembrointegrante de la plantilla.1*
Porque además la administración tiene una maldición y es que no se pueden decir las cosas de una forma simple. Hay que escribir todo de forma que nadie salga mojado.
No podemos decir "Mándame los certificados", diga "por la presente se le solicita aporte acreditación documental de la información comunicada por ese servicio a la abajo firmante en comunicación electrónica previa de fecha 05/10/13"
3) No lo tengo interiorizado.
En prácticamente todos los manuales que miré leo que me tengo que referir a mi misma como la "técnica" en lugar de la "técnico". Pero me cuesta una barbaridad, me parece forzoso y confuso. Porque la palabra técnica, me trae a la cabeza, procedimiento, tecnología, pero no una persona con una profesión de tipo técnica. Pero no dejo de preguntarme si como tantas otras cosas, es una cuestión de aprendizaje y de costumbre
Me he llegado a plantear mandarle una copia de mis informes a la gente de "igualdad" de mi administración y decirle "y ahora me lo escribes en no sexista a ver si es tan fácil"
Y ahora viene Martes y me retira la palabra (escrita). Queridas, iluminadme, porque tengo un cacao de narices y no quiero ser machista por omisión.
Que la mierda de Transilmonio no caiga sobre tí, Amén.
1* vale, no es tan difícil, pero me ha llevado un rato
