Debo denunciar que:Anoche, con nocturnidad, premeditación y alevosía me atacó una cucaracha cuando iba a ducharme.
Una testigo presencial que acudió a mi llamada desesperada de socorro, y que me encontró con una cantidad de ropa igual a cero haciendo equilibrios sobre el borde de la bañera, afirma que no me atacó, que probablemente estaba ahí escondida, y que simplemente en cuanto moví la cortina para entrar en la ducha, empezó a caminar por el baño. ¡Qué sabrá ella sobre las intenciones malignas de ese ser del averno! Yo ví el abismo en su mirada, y sus intenciones dignas del mismo lucifer.
Haciendo uso de armas químicas muy sofisticadas, la testigo presencial, alias M., acorraló al ser infernal detrás del bidé, pero la muy cabrona (la cucaracha, que no M) no volvió a salir.
Esta mañana, cuando me he levantado para ir al trabajo, no he sido capaz de entrar en ese baño.
Que la mierda de Transilmonio no caiga sobre tí, Amén.
PD: Si, soy una cobarde, pero es superior a mí. Y ahora veo cucarachas por todas partes.
Pd: me pongo con los comentarios pendientes mañana, lo prometo!
Pd: me pongo con los comentarios pendientes mañana, lo prometo!
