Si hay una frase hecha que se cumple en esta vida es:
"Nunca digas de este agua no beberé", porque antes o después vamos tener que tragarnos nuestras palabras.
Dije que no lo haría, que no tenía necesidad de pagar por ello, cuando lo tenía en casa. Pero he caído en la tentación.
He contratado una tarifa de datos para contectarme a internet desde el móvil
Todo es culpa de un teléfono,
mi primo se compró el iphone nuevo, y tenía el "viejo" en casa cogiendo polvo. Se lo pedí prestado una temporada para probarlo y también para darle un poco por las narices y demostrarle que podía darle muuucho más uso de lo que él le daba.
Así que cogi el iphone, y le puse mi tarjeta sim.
Trastee un rato con él para ver como funcionaba,
descubrí la appstore [1], me hice una cuenta,
me bajé las aplicaciones de facebook, twitter, y dropbox [2] y un par de juegos.
Empecé a acostumbrarme a mirar el twitter por las mañanas, antes de ir a trabajar,
un día eché de menos la conexión cuando quería eseñarle aunas amigas unas fotos que tenía en dropbox,
otro día me descubri como una yonki buscando wifi libre por las esquinas cuando estaba fuera de casa...
y leer el correo en el móvil resultaba muy útil a veces...
Pasó un tiempo, y me desenganché un poco del iphone, no era tan útil sin conexión a internet...
incluso estaba por dejarlo y volver a mi nokia normalito.. pero el destino estaba allí para jugármela:
se me cayó al suelo, y me cargué la pantalla (chan, chan, chaaaaan)
Si el móvil hubiera sido mío lo habría visto como una señal de que me dejara de gaitas y que asumiera que mi romance con el iphone había sido bonito pero nada que pudiera durar. Pero no era mío. No podría devolverle un móvil roto a mi primo, aunque él no lo fuera a usar.
Así que me gasté los duros en arreglarle la pantalla, y bueno ya que había pagado por él, era cuestión de seguir usándolo, (y además me había enganchado al angry birds)
Seguía yo con mi iphone tirando de wifi, y tan feliz.
Pero el universo quería que yo cayera en las redes del internet móvil, y un día estaba yo tan tranquila mirando el twitter, cuando leí que durante un par de horas se podía descargar gratis el whatsapp [3]de la appstore.
Y ahí ya llegó la perdición, un programa de mensajería instantanéa que solo me sirviera cuando estoy en casa no tenía sentido, porque para eso puedo encender el ordenador y conectarme al msn, pero claro, con el del móvil podía localizar a mi gente cuando ellos no estuvieran en casa....
Así que caí en la tentación, me metí en la web de mi operador de teléfono, y contraté un tarifa de internet móvil.
Ahora soy de esas personas odiosas que si no saben algo sacan el iphone y lo miran en google, o que si están aburridas en el tranvía consultan el facebook.
He vendido mi alma al diablo.
Y me gusta.
Que la mierda de Transilmonio no caiga sobre tí, Amén.
[1] La appstore es una web de apple donde uno se puede bajar todo tipo de programas para el teléfono, muchos son gratuitos otros cuestan entre algo menos de un euro hasta 15 o 20 según la aplicación.
[2] Dropbox es una especie de disco duro virtual, donde uno guarda sus archivos para poder acceder a ellos desde distintos ordenadores o desde el móvil. www.dropbox.com
[3] El whatsapp es un programita de mensajería para móviles, que te permite intercambiar mensajes con los contactos de tu agenda telefónica gratis, siempre que estés conectado, incluso por wifi - No lo había comprado por no estar metiendo la tarjeta de crédito en internet)
PD: He tenido una terrible sensación de dejavú mientras escribía este post, pero he buscado en el archivo y en los borradores y no encontraba ninguno parecido. Si ya había escrito sobre esto, no me despellejeis, eso demuestra que cada día estoy más despistada.
"Nunca digas de este agua no beberé", porque antes o después vamos tener que tragarnos nuestras palabras.
Dije que no lo haría, que no tenía necesidad de pagar por ello, cuando lo tenía en casa. Pero he caído en la tentación.
He contratado una tarifa de datos para contectarme a internet desde el móvil
Todo es culpa de un teléfono,
mi primo se compró el iphone nuevo, y tenía el "viejo" en casa cogiendo polvo. Se lo pedí prestado una temporada para probarlo y también para darle un poco por las narices y demostrarle que podía darle muuucho más uso de lo que él le daba.
Así que cogi el iphone, y le puse mi tarjeta sim.
Trastee un rato con él para ver como funcionaba,
descubrí la appstore [1], me hice una cuenta,
me bajé las aplicaciones de facebook, twitter, y dropbox [2] y un par de juegos.
Empecé a acostumbrarme a mirar el twitter por las mañanas, antes de ir a trabajar,
un día eché de menos la conexión cuando quería eseñarle aunas amigas unas fotos que tenía en dropbox,
otro día me descubri como una yonki buscando wifi libre por las esquinas cuando estaba fuera de casa...
y leer el correo en el móvil resultaba muy útil a veces...
Pasó un tiempo, y me desenganché un poco del iphone, no era tan útil sin conexión a internet...
incluso estaba por dejarlo y volver a mi nokia normalito.. pero el destino estaba allí para jugármela:
se me cayó al suelo, y me cargué la pantalla (chan, chan, chaaaaan)
Si el móvil hubiera sido mío lo habría visto como una señal de que me dejara de gaitas y que asumiera que mi romance con el iphone había sido bonito pero nada que pudiera durar. Pero no era mío. No podría devolverle un móvil roto a mi primo, aunque él no lo fuera a usar.
Así que me gasté los duros en arreglarle la pantalla, y bueno ya que había pagado por él, era cuestión de seguir usándolo, (y además me había enganchado al angry birds)
Seguía yo con mi iphone tirando de wifi, y tan feliz.
Pero el universo quería que yo cayera en las redes del internet móvil, y un día estaba yo tan tranquila mirando el twitter, cuando leí que durante un par de horas se podía descargar gratis el whatsapp [3]de la appstore.
Y ahí ya llegó la perdición, un programa de mensajería instantanéa que solo me sirviera cuando estoy en casa no tenía sentido, porque para eso puedo encender el ordenador y conectarme al msn, pero claro, con el del móvil podía localizar a mi gente cuando ellos no estuvieran en casa....
Así que caí en la tentación, me metí en la web de mi operador de teléfono, y contraté un tarifa de internet móvil.
Ahora soy de esas personas odiosas que si no saben algo sacan el iphone y lo miran en google, o que si están aburridas en el tranvía consultan el facebook.
He vendido mi alma al diablo.
Y me gusta.
Que la mierda de Transilmonio no caiga sobre tí, Amén.
[1] La appstore es una web de apple donde uno se puede bajar todo tipo de programas para el teléfono, muchos son gratuitos otros cuestan entre algo menos de un euro hasta 15 o 20 según la aplicación.
[2] Dropbox es una especie de disco duro virtual, donde uno guarda sus archivos para poder acceder a ellos desde distintos ordenadores o desde el móvil. www.dropbox.com
[3] El whatsapp es un programita de mensajería para móviles, que te permite intercambiar mensajes con los contactos de tu agenda telefónica gratis, siempre que estés conectado, incluso por wifi - No lo había comprado por no estar metiendo la tarjeta de crédito en internet)
PD: He tenido una terrible sensación de dejavú mientras escribía este post, pero he buscado en el archivo y en los borradores y no encontraba ninguno parecido. Si ya había escrito sobre esto, no me despellejeis, eso demuestra que cada día estoy más despistada.



