domingo, 26 de septiembre de 2010

El último y el primero

Hoy, desempolvando recuerdos.
Este fin de semana me he metido a reorganizar mi cuarto, que tenía ya trastos almacenados suficientes para que me declarasen con síndrome de diógenes. Vaciando las gavetas (cajones) del escritorio, que voy a reemplazar, me he encontrado mi primer pen drive (o memoria usb) y, perfectamente guardado en su caja, mi último walkman.

No deja de ser curioso porque fue la proliferación de las memorias usb, en forma de reproductores de mp3, lo que llevó al walkman a la extinción.

Se puede ver que es un walkman relativamente moderno, con teclas "digitales" en el frontal en lugar de los botones de toda la vida encima de la cabecera de la cinta. Le he puesto unas pilas nuevas y he recuperado una de mis cintas de casette de lo alto del armario para comprobar si funcionaba. Tal como suponía, funciona perfectamente, de hecho ahora mismo está conectado a los altavoces que suelo usar para el portátil y estoy oyendo la radio mientras escribo esto.

Entre los papeles que estaban en la caja, estaba el recibo de la compra, firmado por mí. Me lo compré como regalo de cumpleaños con el dinero que me habían dado mis abuelos, en el año ¡2001! Sí, ese walkman es de este siglo, aunque el concepto nos parezca una antigualla ochentera. Me pregunta peibol... ¿en 2001 todavía existían los walkman? pues sí, probablemente fue de las última hornadas, y a pesar de coexisitir con el cd y el discman, yo le dí bastante uso. De hecho recuerdo usar cintas de casette en el coche durante el primer año de carrera, hasta que sustituimos el equipo por un radio-cd.

Por otra parte, ahí está mi primer pen drive, fue un regalo que me hicieron mis padres mi primer año de carrera (2002), es de 128 Mb y en su momento salió caro. Era toda una novedad en mi facultad, la gente me preguntaba que qué demonios era eso, y en muchos ordenadores ni siquiera me funcionaba si no le instalaba los drivers que venían en un minicd. Al año siguiente ya eran más populares y la gente flipaba si tenías uno de más de 512 Mb. Ahora lo menos que te venden es uno de 2Gb y a un precio de risa.

Pero no es solamente un ataque de nostalgia, es una prueba de cómo nos dejamos llevar por una sociedad que nos obliga a consumir y renovar las cosas constantemente independientemente de que haga falta o no. Tengo un aparato que funciona perfectamente y sin embargo no le doy uso porque ha sido sustituido por algo nuevo. Si lo tiro me parece como un derroche, si lo guardo será para que coja polvo y acabar tirándolo en un par de años, cuando ya tengamos un chip en el cerebro que reciba la música por wi-fi y cambiemos de canción solo con pensarlo.

¿La solución menos dañina? Reciclarlo adecuadamente y reutilizar los materiales, pero eso es más costoso que tirar lo que existe y seguir extrayendo minerales en algún país donde el derecho a explotar sus recursos naturales se compra vendiendo armas, para luego fabricar en otro donde los derechos laborales son un lujo que pocos pueden disfrutar.

Pero lo peor de todo es ya ni siquiera uso el mp3, ahora escucho la música en el móvil directamente.

¡Soy parte del sistema! ¡Me han sorbido el cerebro!

¿Podremos cambiar el sistema? ¿O seguiremos dejándonos llevar sin más?

Que la mierda de Transilmonio no caiga sobre tí, Amén.

12 comentarios:

JuanRa Diablo dijo...

Madre mia!! Qué sabrás tú, baby, lo que es un ataque de nostalgia!!

Un amigo y yo pasamos muchas tardes planeando lo que será recuperar la buena etapa de los primeros años 80. Aquellos eran tiempos...
Un día nos pondremos a ello e reimplanteremos dos únicos canales en la tele y reconstruiremos los cines de barrio, y los videos VHS y los discos de vinilo y las tiendas de ultramarinos y los teléfonos fijos y...

Claro que cuando le digo, "Venga, comencemos, tira el móvil a váter" me dice: "Bueno..., si eso ya empezamos mañana..." XD

Un saludo

PD. Guárdalo como reliquia

La exorsister dijo...

Me quedan días para cumplir 26 años, y quieras que ando mirando hacia la llegada de los 30, no puedo evitar sentir nostalgia de los dieci... es como despedirse de una epoca.

En casa tenemos toda la colección de Disney en VHS, y de repente ya no sirve. Porque cuando se estropee el video... no habrá forma de comprar otro. ¿No da rabia?

A y . dijo...

Yo quiero ese chip, ¿donde lo venden?, para comprarlo sería capaz de empeñar todos mis discos de vinilo.
Por cierto, tengo cienes y cienes de cintas en una gaveta (cajón) en mi casa, si quieres te las puedo dejar.
Pregunta: si pones la radio con ese walkman ¿puedes volver a oír a Joaquín Luqui?

Islander ! dijo...

Yo creo que sí, el sistema nos atrapa de un modo u otro. Quizás en muchas cosas no sea necesario caer porque no te gustan, no lo necesitas o lo que sea, pero ¿y si te gustan? Pues de cabeza. Tengo el iPod Shuffle, y como ya salió el nuevo ya no miro al mío igual, me siento fatal.

ladyparanoia dijo...

Las nuevas tecnologías avanzan a una velocidad increíble, con lo cual en nada se quedan obsoletas.Por ejemplo,hoy te compras un ordenador y al año un juego, y ya ese juego no va muy bien.

Me encanta ciertas cosas, porque tienen cierto significado para mi; me recuerdan a personas,situaciones o lugares.Eso hace que un absurdo objeto adquiera la categoría de reliquia.

Como reliquias,tengo walkman y varias consolas,que a veces utilizo. En mi casa seguimos teniendo tocadiscos y aún funciona!!

$MK dijo...

Como "rara avis" que soy hago uso del Walkman de vez en cuando, es más aún uso el video para grabar los programas de la tele. La TDT no ha llegado a mi domicilio ya que uso un sistema de tele por cable.

Mi Walkman es mucho más antiguo que el tuyo. Es de la Marca Akai. Con radio analogica, ya que con los digitales se estropeaban a los pocos meses. El que tengo ahora es del año '94 y aún funciona. Aunque no me permite escuchar las cintas bien por los p... moviles, ya que se oye un "prrrrrrrrrr" cada vez que hay un movil cerca. Cuando estaba en UK (2002-2005) lleve mi walkman mientras iba por ahí y la gente lo flipaba!! Tenía un discman, pero no me gusta mucho el CD, yo soy más de disco de vinilo.

El Pen Drive no llegó a mi domicilio hasta a mediados del año pasado. Si ha leido bien. Hasta ese día guardadba los documentos, escasos, en un disquette que ya no me sirven porque no hay PC donde meterlos.

A mi el sistema clásico me gusta, soy muy reacio a cambiar, por ejemplo mientras todos los vecinos tienen una pantalla plana HD yo sigo con mi tele de toda la vida.


Un saludo!

Pecosa dijo...

Yo tengo un walkman Aiwa que se parece muchísimo al tuyo, y un discman también (¡los discman eran lo más!). Los guardo porque me encantan las reliquias (reliquias, ya ves, y apenas tienen diez años... Pero es que eso hoy en día ya es una reliquia).

Lástima no haber guardado mi primer móvil, un Motorola que era feo de cojones (¡mira, es éste!).

Es inevitable no ser parte del sistema, querida. Te obligan, sino mira lo que tú misma decías de los VHS.

La exorsister dijo...

Ay.
Pues habría que probar, porque en m80 siguen poniendo la misma música que cuando lo compré jejeje.

Islander!
A mí me da rabia pensar que vamos tirando cosas que sirven sólo porque ya ha salido una versión mejorada. Eso es lo que “ellos” quieren.

ladyparanoia
¡Hola amiga! Me alegro que te animaras a entrar en la blogosfera. ¿Y no te da rabia que esas cosas que tanto te cuesta conseguir, se queden obsoletas en nada?

$MK
Eres una especie en extinción entonces, el problema es cuando el mercado decide que por mucho que tu quieras mantener lo antiguo, no te queda otra que usar lo nuevo.

Pecosa
Los discman consumían pilas como un cáncer y además los primeros saltaban cada dos por tres, el walkman era más todoterreno (aunque yo también tenía discman), el sistema nos obliga porque seguimos comprando. Es la pescadilla que se muerde la cola, igual que con la telebasura.

$MK dijo...

Te dejo un link para que rememores aquellos años, es de mi colección de cintas jejje

Pincha aqui

Un saludo!

Nota: Esa es mi pletina de casette que aún funciona y sigo usando, ya q voy mucho a los rastros en busca de cosas jejje

Ana Bohemia dijo...

¡Que nostalgia!, jaja, y como dices el walkman es de este siglo, aunque nos parezca que hace mil años que los compramos. Yo también tengo por alguna gaveta algunos chismes de antes en perfecto estado que de pronto dejé de usar sin darme cuenta, como dices el sistema nos ha barrido el cerebro, con ese ansia de consumismo y actualización, es una pena como si lo "viejo" (nuevo) ya no sirviera.
Un beso
:)

La exorsister dijo...

$MK Es como escuchar M80, salvo que esas canciones aún no eran clásicos. Jejeje.

Ana
Pues tú lo has dicho todo.

Un saludo

peibol dijo...

A mí la llamada chatarra electrónica siempre me ha dado lastimita; cómo deshechamos cosas al poco tiempo de vida, porque sale algo mejor, más pequeño y que "total, por ese precio, merece la pena".

Así nos va...

Por cierto, amo mi iPod gigantesco, y no lo cambio por nada ;)