Hoy, los primeros y probablemente los peores.
La verdad es que no soy una gran fan de los carnavales; todos los años salgo aunque sea una o dos noches, y algunas de ellas hasta me lo paso bomba, pero por lo general, llego a casa pensando “con lo bien que habría estado yo metidita en la cama durmiendo.” Quiza mi opinión tenga que ver con que he tenido algunas malas experiencias. Aunque si hay una que me marcó, fue la que os cuento hoy.
A pesar de que en la península no se celebra como aquí, supongo que todos teneis una idea de lo que es una noche de carnaval en mi tierra. En centro de la ciudad se convierte en una macro pista de baile por donde la gente va y viene, bailando, bebiendo, vacilando, (peleando, vomitando y meando también). La ciudad es un hervidero de gente que sale a darlo todo. El objetivo del buen carnavalero es comer churros por la mañana antes de ir casa, cuando el sol ya hace tiempo que salió.
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| ¡Cuatro o cinco personas nah mas! |
Cuando yo tenía 13 años, salí por primera vez de marcha de noche a los carnavales con mis amigas. Tenía permiso para quedarme hasta las 2 y media, lo cual era todo un acontecimiento. La idea era salir como a las 10, bailar un rato, a lo mejor ir a la feria de atracciones en el muelle, comernos un perrito caliente y poco más. (Teníamos 13-14 años, todas teníamos toque de queda y solo una de nosotras tenía novio) Yo esa noche ni siquiera llevaba dinero encima. Ibamos un grupo bastante grande de gente (craso error) en donde estaban mi amiga H, y otras chicas del mismo grupo, y mi ex-amiga C que tuvo la brillante idea de quedar también con su novio y los amigos de él. Yo tenía grandes expectativas, era la primera vez que salía al carnaval por la noche "como los mayores", con mis amigas, y quería pasarmelo bien. Pero debió mirarme mal un tuerto, porque la noche fue un puto desastre.
Eramos tantos en el grupo que no nos poníamos de acuerdo sobre a dónde ir, y nos pegamos la noche yendo de un lado para otro, sin disfrutar realmente de nada. (..y eso no fue lo realmente malo). En un momento dado, una parte del grupo se plantó, y le dijo a C que se fuera con el imbécil de su novio y sus amigotes a donde le diera la gana, que ellas se quedaban ahí mismo a bailar. Mi amiga H y yo nos quedamos con C y el imbécil (13 años después no tengo muy claro por qué) y acabamos en una cafetería escuchando a C lamentarse y hacerse la víctima por que las otras se habían enfadado, cuando era ella la que por contentar a todo el mundo nos había tenido peregrinando por la ciudad toda la noche. (Aunque el auténtico peregrinaje estaba por llegar.)
En estas, H miró el reloj, y se dió cuenta de que quedaban minutos para la una, y que su madre iba a recogerla en la otra punta de la zona de fiesta a esa hora. Salió escopetada por la puerta.
Inciso: Nos habían dicho que no nos separasemos por nada del mundo, ni nos quedaramos solas, que por la noche hay mucho loco y mucho borracho y con el follón del carnaval podría pasarnos algo y nadie enterarse...y bla bla bla (Madres, aterrorizando a sus hijos desde tiempos inmemoriales). Fin del inciso.
Cuando ví que H estaba dispuesta a cruzar la ciudad sola (y desamparada) le dije al grupo, “que alguien venga conmigo que hay que acompañar a H a que la recoga la madre”, y salí tras mi amiga intentando alcanzarla a tiempo y esperando que quien viniera me alcanzara a mí a su vez. Nadie me acompañó. Llegamos al punto de recogida, y H se apresuró a entrar al coche de su madre que llevaba un mosqueo monumental y salió como una exhalación, probablemente cabreada por el retraso de su hija y lo complicado de meter el coche en esa parte de la ciudad en plena euforia carnavalera.
Me apresuré a volver a la cafetería donde había dejado a los insolidarios del grupo (empezando por C.) para descubrir que se habían largado de allí. Y fue entonces cuando me ví SOLA, la primera noche que salía de marcha, con 13 años de inocencia en su estado más puro, sin dinero (y sin móvil obviamente). Faltaba como una hora para que mi madre viniera a buscarme.
Sobra decir que me cagué en los muertos de mi ex-amiga C, y tuve mi pequeño momento de pánico. Pero me recompuse y recordé que habían dicho de ir a no se qué bar, y fui hasta allí a buscarles (ilusa de mí), evidentemente no les encontré. Al rato, me tropecé con unos amigos comunes, y les dije que había perdido a esta gente y que si sabían algo de ellos (sí, era un alma cándida), creo que me mandaron para otro sitio, en el que tampoco encontré a nadie conocido. Cansada, cabreada y luchando contra mi propia angustia decidí que dada la hora, lo mejor que podía hacer era ir hasta el punto donde me iba a recoger mi madre y esperar a que terminara esa horrible noche. Cuando iba hacia allá, me encontré con una antigua vecina y amiga, un par de años mayor que yo. Le conté lo que me había pasado, y le pedí por favor que se quedara conmigo hasta que llegara mi madre. A lo mejor ella había quedado con alguien, o tenía cosas mejores que hacer que tranquilizar a su vecinita adolescente, pero sin embargo se quedó conmigo. Siempre le estaré agradecida.
De esa noche tengo muchos recuerdos, imágenes borrosas de la multitud, la cafetería, y H subiéndose al coche; la sensación de soledad habiendo miles de personas en la calle y el alivio inmenso de haberme encontrado a mi vecina, pero sobre todo el sentimiento de traición por parte de mi EX- amiga C.
Tenía que haber mandado a esa zorra al infierno desde ese momento, pero tristemente le perdoné y fuimos amigas todavía un par de años, hasta que se me cayó la venda de los ojos.
También me quedó un aprendizaje, a no salir sin dinero de casa y a no comprometerme con grandes grupos, sino con una o dos personas y que el resto del grupo haga lo que quiera. Es la única forma de no pasar otra noche de mierda, cuando debería estar divirtiéndome.
Que la mierda de Transilmonio no caiga sobre tí, Amén.

12 comentarios:
todo el mundo hemos pasado alguna noche semejante. es lo que tiene la adolescencia y preadolescencia. lo bueno es que se aprende y poco a poco se dejan de cometer esos errores.
yo por mi parte, temo las multitudes y esos planes que parece que todo va a ser genial porque toao termina siendo un fracaso. igual soy una aburrida, pero prefiero los planes concretos, tranquilos o con poca gente.
en fin, cosas de la edad.
un beso.
Creo que más de uno habrá pasado por alguna situación similar. Yo no soporto los grupos grandes, y si son sólo de chicas MENOS. Pero mira el lado positivo, aprendiste lecciones para un futuro :)
ey! No digas eso de cosas de la edad, que tú y yo tenemos casi la misma (a lo sumo nos llevamos dos años) y me haces sentir vieja Naar. Jajajajaja.
Ufff qué agobio sólo de pensarlo...a mí no me ha pasado nunca nada similar pero porque vivo en una ciudad pequeña, aún así es que tengo facilidad para hacer amistades de la nada y de borrachera jajajaja
Esta entrada me plantea una duda ¿qué fue lo que definitivamente sucedió para que tu amiga C pasara a ser ex-amiga C?.
PD: toma idea para siguiente post.
Islander!
Los grupos grandes son el demonio, y sin embargo todavía alguna vez he caído en alguno (en el instituto), pero ya tenía más recursos, y ningún problema en largarme a mi casa, si la noche se torcía.
Blase
Tenía 13 años, no bebía... e iba tan advertida de no quedarme sola, que lo último que se me pasó por la cabeza es intentar hacer amigos.
Ay.
Pues una colección de feos iguales o peores, durante los años siguientes. Tuvimos un par de broncas de estar meses sin hablarnos, pero teníamos muchas amigas comunes y acababamos haciendo las paces. Hasta que empecé a pasar de su culo.
Ya solo mirando esa foto me han entrado los cuatro agobios. Ufff, qué asfixia! :S
Me hago una idea de lo que debió suponer aquello: un inicio al "mundo de los mayores" de lo más frustrante. Caperuxister sola y el lobo al acecho.
Desde luego los carnavales de tu tierra son famosísimos. Y se me acaba de ocurrir que deberías haberte disfrazado de Wally aquella vez, así no tendrías que ir buscando a nadie, todos te buscarían a ti.
Vale, vale, me callo XD
Primera gran lección para NUNCA olvidar: en fiestas multitudinarias, grupos grandes NO, grupos grandes CACA. Es imposible ponerse de acuerdo y la la noche acaba siendo una birria siempre.
(Pero yo a vuestros carnavales tengo ir, es otro de mis viajes pendientes XDDDDDDDDD)
Sí, esta es una noche que todos tenemos xD. Mi versión fue la de ir a un sitio con hora de salida, y llegar y la muy z... que se quedaba, y que me pringaran. Hiciste bien en deslastrar xD, a mí de vez en cuando me sorprende, pero bueno... ;)
La palabra de verificación es Bantente xD
Mi niña, con lo buena que es ella. Yo hace años que desistí, porque si se ha demostrado empíricamente que no me lo paso bien nunca de fiesta muchas veces, ¿para qué seguir intentándolo?
Esa zorra del infierno tuvo cara de serlo desde chiquita; se le veía venir.
JuanRa ¿Los cuatro agobios? ¿eso cómo eso? ¿Son simultáneos o sucesivos? ¿Cómo se supera eso? Qué miedito...
Jajajaja
Ven a comprobarlo por tí mismo cuando quieras.
Speedygirl
Es una lección que sería mejor no tener que aprender por las malas, porque se pasa de puta pena. ¿No podrían simplemente avisarlo en los libros?
Lo mismo que a JuanRa, invitada quedas a mi tierra y a los carnavales.
Biónica
En noches como estas, además de aprender lo de los grupos, aprendes quien es una buena amiga, y quien es una buena zo...
No te creas, el deslastre vino un par de años después.
Peibol
Jajaja, las fiestas y tú, como el agua y el aceite XD. Oye que ella tenía sus momentos, pero bien que me dió por saco en tantos otros.
Ten amigos para esto. Que le den por saco.
Así que tu primera fiesta (o intento de fiesta) fue a los trece, ¿eh? ¡Qué precoz! Yo creo que no salí hasta los quince o dieciséis... Y además me has hecho pensar en que no recuerdo mi primera salida nocturna... Una pena...
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