En esta vida hay cosas que sólo se sabe cómo son de verdad, cuando uno las experimenta directamente. (dejad de pensar cochinadas, que esto es una cosa seria).
Una de ellas es esperar en una sala atestada de desconocidos a que alguien te diga cómo ha ido la operación de ese familiar al que viste por última vez ayer, hasta que se acabó la hora de visitas. Se pasan nervios, se visualizan todas las posibilidades de desenlace, se pasa miedo, y sobre todo te atormenta la incertidumbre.
Pero por mucho que tengas que esperar, el peor momento es cuando finalmente alguien sale y dice "familiares de Menganita". Saltas como un resorte, y mientras te acercas al puesto de información se te encogen las tripas, alguien, cuyo rostro no te molestas en identificar, te suelta un escueto "ahora el médico les informará", y te guía por pasillos hasta una sala donde te sientas a esperar a que el médico aparezca con noticias.
La cabeza va a mil por hora, y te repites que seguro que todo va bien, mientras maldices cada segundo que el doctor tarda en aparecer por la puerta.
Finalmente aparece, te da un vuelvo el corazón y te fuerzas a escuchar.
Las noticias fueron buenas, todo había ido bien, alguna pequeña incidencia, pero ya estaba recuperándose de la anestesia, en un par de horas estaría despierta, y al día siguiente a lo sumo, de vuelta en la habitación.
Hoy hace un año de ese momento. No sé que hubiera sido de mí, si las noticias hubieran sido malas
Por suerte, ella tiene cuerda para rato.
Te quiero mamá.

6 comentarios:
Bonito que puedas recordar esta fecha como un suma y sigue, con mas fuerzas para continuar porque tienes a tu mamá contigo y ella salió adelante.
Lo cierto es que estar en una sala de espera encoge el estomago a cualquiera. Yo también tengo un recuerdo parecido al tuyo, y por suerte mi padre sigue estando con nosotros.
Un abrazo
;)
Mucha mucha cuerda!! Me alegro!
Los hospitales me descomponen desde que viví uno de los peores días de mi vida. Imagínate que el médico te dice "Vayan preparándose para lo peor" y es tu hijo el que está en ese estado crítico.
Aquello pasó, afortunadamente, pero el miedo aún está metido dentro. Fue algo tan tenso que más de 8 años después aún no se ha ido del todo.
Me alegro mucho de este aniversario con feliz recuerdo :)
Menos mal que al final todo acabo bien =)
Es cierto lo que dices, uno no lo sabe hasta que lo experimenta. Espero no experimentarlo en mucho tiempo.
Me alegro de que todo saliera bien (también lo tuyo, JuanRa) y que hoy la vida siga para todos. Que no nos falte la salud, el resto ya vendrá.
Ana
Alegrémonos pues de que nuestros respectivos padres han superado ese trance.
Speedygirl
¡Y yo me alegro más!
JuanRa
A mí me pasa eso, y me derrito directamente, en el suelo, como la bruja de oz al contacto con el agua. Qué sufrimiento. No lo quiero ni pensar.
No me extraña que te descompongan los hospitales.Por suerte fue sólo un gran susto.
Un abrazo
$MK
Si creyera en algún Dios, tendría que darle las gracias. Ah espera ¡¡Gracias Transilmonio!!
Pecosa
Son cosas que por más que te cuenten, o te imagines, hasta que no las vives, no sabes ni cómo vas a reaccionar tú mismo.
Eso eso, dramones y hospitales lo más lejos posible.
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