Lo sé, prometí que intentería no
hablar de política, y lo voy a hacer de nuevo… pero es que me dirán ustedes con
este panorama, cómo voy a ignorar el tema. Pero hoy no vengo a echar bilis por
la boca… (creo) sino a reflexionar.
Últimamente leo muchas cosas, con
algunas estoy de acuerdo, con otras menos y otras tantas me hacen pronunciar
palabras que las monjas del colegio donde estudié no encontrarían apropiadas…
Y he leido sobre movilización
ciudadana, sobre el 15m, sobre cómo vamos a cambiar esto. Y entonces me da por
pensar, y me vienen preguntas:
La primera y más importante es
¿qué queremos?. Y claro depués vendría la aclaración ¿qué queremos, quienes?
o ¿qué queremos respecto a qué? O
incluso ¿lo que queremos es lo que necesitamos?
Se os han caido los ojos con el
párrafo anterior, lo comprendo. Vamos a ver si me aclaro yo misma.
Muchos, muchísimos estamos
descontentos con la situación actual, y especialmente, por cómo se está
gestionando por parte del gobierno. Sobre todo, porque nos parece (desde nuestra
ignorancia propia del vulgo) no sólo que las decisiones que se están tomando
van a ser ineficaces, sino que son especialmente injustas. Creo que hablo por
boca de mucha gente cuando digo que es completamente inmoral que se esté
cargando el peso de las deudas de este país en los asalariados, en los
pensionistas, en los parados y en general en la gente que menos medios tiene. De forma directa (reducciones de sueldo, subida de impuestos) e indirecta
(reducción de derechos y de asistencia sanitaria o de acceso a la educación).
Y más nos indignamos cuando sabemos que gran parte de estas deudas vienen de los chanchullos de un
panda desgraciados que han usado bancos, cajas y administraciones públicas,
como su negocio particular, y han dejado unos agujeros en la contabilidad que ni
la fosa de las marianas. O porque se está ingresando mucho menos de lo que se
debería, con la evasión fiscal de las grandes empresas y fortunas (con el beneplácito de nuestros gobernantes, los de antes y los de ahora)
[Eso, sin hablar de las medidas no económicas que están haciendo/proponiendo más propias del medievo que de una sociedad moderna y civilizada]
Vale, no nos gusta, nos
movilizamos, nos cagamos en Rajoy, en la Merckel , en las grandes fortunas y en la madre
que los juntó a todos. Bien, y vuelvo a preguntar ¿qué queremos?
¿Queremos simplemente que no se
toquen los sueldos, prestaciones, pensiones, independientemente de la
repercusión que ello pueda tener? (porque lo cierto es que hay cuentas que
pagar, aún cuando no se rescatara un banco irrecuperable)
O ¿nos contentaríamos con que
dimitiera Rajoy y que cambie el gobierno?
O ¿queremos, como hace días que
sugieren en internet, hacer que caiga todo el sistema y refundar la sociedad?
(Objetivo ambicioso donde los haya)
¿O son nuestras aspiraciones más
mundanas.? “yo sólo quiero seguir cobrando lo mismo y que mi
herman@/hij@/pareja... encuentre trabajo”
Es más ¿queremos todos lo mismo?
Supongamos que nos ponemos de
acuerdo en qué queremos, y por aquello de tirar por el camino del medio, voy a
sugerir que nuestras pretensiones van un poco más allá de nuestro ombligo (mi
situación y la de mi entorno) y un poco más aca de lo de dinamitar el sistema
(que me parece aún utópico).
Voy a dejarlo (como hipótesis) en
que queremos que el gobierno (este u otro que lo sustituya) cambie radicalmente
la estrategia para hacer frente a la crisis. Que coja el toro por los cuernos y
decida sacar el dinero que falta de otro lado, pidiendo cuentas a grandes
defraudadores y a esos ladrones disfrazados de directivos de entidad financiera
(o incluso de familiar del rey), a la todopodrida iglesia, y los cargos
públicos que derrochan dinero que sale de nuestros impuestos (de los que sí pagamos impuestos, claro) como si fuera su fortuna personal, o
reduciendo gastos inútiles (y que insultan a nuestra inteligencia). Que hagan
su trabajo y legislen para evitar los abusos de unos pocos, que nos llevan a
situaciones financieras imposibles.
Vale, imaginemos que nos hemos puesto de acuerdo en qué queremos,
ahora ¿cómo coño lo conseguimos?.
Huelga decir que los señores que
actualmente ostentan el poder de este país (y con mayoría absoluta para más
INRI) se mean en nuestros derechos y en nuestras reivindicaciones, y deben
demasiados favores a los gallifantes para atreverse siquiera a soplarles. Eso
sin considerar los propios intereses personales que tengan en que determinadas
medidas se implanten (¿alguien ha dicho
Capio?).
Ellos no van a hacer nada, por
mucho que salgamos a la calle con pancartas ingeniosas y haciendo mucho ruido,
han dado sobradas muestras de que les suda la “oreja” lo que opine el pueblo, y
que no les quita el sueño la posible ilegalidad que supone conseguir vencer en
las urnas diciendo blanco, para luego hacer negro.
¿Qué hacemos nosotros?
Propuestas teóricas y reales hay
muchas, retirar el dinero de los bancos, consumir únicamente productos
nacionales/locales, paralizar los deshaucios con movilizaciones, hacer huelgas
de consumo, denunciar a los bancos por sus fechorías, sacar a la luz los
mamoneos de quienes nos gobiernan (funcionarios, tenemos el poder), hacer
huelga general, reclamar un referéndum sobre la legitimidad del gobierno, manifestarnos
en la calle y hasta ocupar el congreso. Probablemente ninguna de estas
propuestas por sí sola, va a cambiar gran cosa, si juntamos unas cuantas, igual
empezamos a dar por saco. Quizá hace falta todo esto y mucho más. Hace falta
concienciarse de que nos están jodiendo bien y nadie va a venir a salvarnos.
Que si nosotros queremos que esto cambie, tenemos que ser parte activa de la
solución, y eso no se limita a ir a las manifestaciones. Hay que pensar, y
buscar todas las herramientas a nuestro alcance para oponernos a este
desproposito que Marianito y compañía pretenden hacer pasar como proyecto de
gobierno. (¿Alguien ha dicho improvisación y manejados por los mercados?).
Lo de ocupar el congreso me
parece, por un lado, utópico: ni todos podemos desplazarnos a madrid y echar días
allí a esperar a que el sistema caiga (sospecho que lo que caerán son palos a
diestro y siniestro), ni todo el mundo lo considera una solución, ni existe un
nivel de mentalización y movilización suficiente para que esta alternativa
resulte realmente efectiva. Por otro lado, me parece peligroso (de doble filo como mínimo), si abogamos por la desaparición de los
actuales políticos, o de la clase política en general, estamos sin darnoscuenta planteando el camino hacia un vacío de poder, para el siempre está el
riesgo que nos aparezca un Tejero cualquiera que nos saque de Guatemala para
meternos en Guatepeor.
La pelota está en nuestro tejado,
llevamos años dormidos en una siesta de bonanza económica y toca despertar.
¿Sugerencias?
Que la mierda de Transilmonio no caiga sobre tí, Amén.
3 comentarios:
Y no se presentará a las elecciones alguien con un equipo detrás de ideas renovadoras que quiera realmente romper la baraja? Con la indignación actual creo que barrería. Claro que lo más probable es que se quitarán de en medio a todo aquel que pueda hacer peligrar esa burbuja de privilegios en la que están metidos.
Me encantaría comprobar qué ocurriría con esa propuesta de que todos retiráramos el dinero de los bancos, por ejemplo. Estoy como cuando ves esas películas en la que el malo no puede ser más hijoputa y al final cae de la forma más gozosa. Pues eso, deseando levantarme para dar un corte de mangas y gritar: Toma!!! Esto no lo esperabais!!!
No lo has podido exponer mejor, Exor
Para mí lo primero es cambiar las mentes y concienciar a los de nuestro entorno. La gente cree que necesita el nivel de consumo que tenemos (y eso es un gran problema, mayor de lo que parece, es la base de la desigualdad), y además no hay conciencia política. ¡La política lo es todo! La política regula lo que comemos, lo que aprendemos, la cultura, la salud, nuestro bienestar... ¿cómo puede ser que no haya conciencia política? Algo se ha perdido por el camino, España ha sido un país luchador y nos lo han hecho olvidar. Hay que recuperar eso, porque sin eso no vamos a ningún lado. No va a venir nadie a sacarnos las castañas del fuego, no hay ningún salvador. Si no hacemos nada nosotros, nadie lo hará.
JuanRa
creo que estamos todos así, esperando a que cual guión de película, la realidad les haga pagar por sus malos. Pues vamos arreglados.
Pecosa
Tienes razón, el yo no sé de política nos lleva a ser más y más manejables, y a estas alturas, manejados.
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