jueves, 9 de enero de 2014

Los perros estafadores de Mónica que quieren llamar a tu costa



La gente tiene demasiado tiempo libre. Todavía no he descubierto qué placer puede proporcionar el difundir bulos alarmistas por internet.  Pero algo debe tener para que haya tantos y tan variados en las redes.
Pero siempre se puede rizar el rizo, ¿cómo?  cuando el supuesto “desenmascaramiento del bulo” es un bulo en sí mismo.
Veamos unos documentos gráficos primero.
 
EL ORIGINAL

EL NUEVO
 

El bulo de los perros de Mónica está circulando además por múltiples vías desde hace años.  Sólo hace falta hacer una búsqueda en google para verificarlo.

Vayamos a por el segundo, este no me ha resultado tan fácil de localizar. El único resultado es de alguien que lo ha colgado en Facebook, dándolo por verídico. Supongo que es nuevo.

Analicemos esto rápidamente:
 
Entendemos que alguien ha pensado en sacar un beneficio de un bulo que llega al corazón de la gente,  un (o una) hacker que es capaz de establecer una especie de contestador automático con reconocimiento de voz, que ante la pronunciación de una palabra toma posesión de mi móvil para convertirlo en un “sistema de llamadas”. Que tampoco sé lo que es y para qué pero suena chungo.
 
Yo no tengo ni idea de tecnología así que por pura ignorancia voy a suponer que es posible hacer eso y que alguien quiere  llamar gratis a mi costa, hasta que me lleve el susto con la factura, claro está, es decir, a lo sumo un mes.

Y esa persona tan inteligente para programar o conseguir que le programen todo esto, ¿no le dio la imaginación para inventarse un bulo nuevo que no haya sido desmentido chorricientas veces en internet?

No haré más preguntas.

Es muy fácil, googlear antes de enviar.  Googlear antes de llamar. Googlear antes de enviar dinero. Googlear antes de nada.

Así dejaremos de sufrir cargo de conciencia por todos esos perritos abandonados y niños moribundos que dejamos de ayudar por no reenviar un mensaje, o por todos esos amigos a los que hemos incordiado por reenviarles uno falso. 


Que la mierda de Transilmonio no caiga sobre tí, Amén.

3 comentarios:

Centro Picasso Vilnius dijo...

Pues yo sólo diré que al final SÍ CERRARON MSN.

Alguien no reenvió el mail... no miro a nadie...

La Exorsister dijo...

JAJAJAJAJAJAJAJA

Ahí has estado fina.

Pero al messenger lo mató el facebook (y la estupidez general, chatear allí era infinitamente mejor que en el minichat de la red social, pero somos borregos) y no murió de todo, se fusionó con el skype.

Para mí es un bonito recuerdo de mis años de estudiante.

JuanRa Diablo dijo...

Jamás oí hablar de esa Mónica salvaperros, pero me hubiera olido a chamusquina ver un móvil donde llamar.
Saludos

PD. I miss MSN :(