martes, 12 de enero de 2010

Flashes de mi vida - La traición materna

Hace muchos años....

Solíamos veranear en Valle Gran Rey, en La Gomera, y todos los días bajabamos a la playa de la Puntilla mis padres, mi hermano, tíos, primos y abuelos. En esa playa hay tres bajas,  esto es, tres rocas grandes que según esté la marea alta o baja, sobresalen del agua, o quedan sumergidas pero muy cerca de la superficie. Creo recordar que cada una tenía su nombre y estaban separadas, a cual más lejos. Para los niños llegar a la última era como superar un reto, sobre todo con la marea alta, porque quedaba bastante lejos. Una vez llegabas allí podía subirte en ella, tomar el sol o jugar a lanzarte al agua.

La imagen la he tomado de la página web del Ayto de Valle Gran Rey.

Recuerdo una vez, siendo yo pequeña, que estaba sobre la primera baja (la más cercana a la orilla) con mi madre; yo con mi flotador de patito y mi madre al lado,  tomando sol supongo. En general tengo un recuerdo muy difuso pero tengo grabada a fuego esta parte: de repente, mi madre me cogió y me tiró al agua, bruscamente, así, de sopetón,  sin anestesia ni nada, y claro pataleé para salir a la superficie, pero en estas me golpeé contra la roca, no fue nada grave, pero a mi me dolió y no tanto física como emocionalmente, ¿a qué venía ese empujón? ¿por qué no me avisó? ¿yo qué le había hecho? Inmediatamente, busqué a mi madre (que también había saltado al agua) para que me explicara tal traición inmerecida, no entendía esa maldad injustificada contra mi persona....

"¡¡Mamá, me tiraste de la baja!! ¡¡Me die en el pié!!"
"Si porque venía una ola gigante y podrías haberte hecho daño si te quedabas encima" 
"¡¡Pero es que me tiraste al agua!!"
"Te tiré por tu seguridad, ¿no lo entiendes?, si la ola te da un revolcón, podrías haberte dado un golpe más fuerte"
"¡¡Tú me tiraste al agua, y me di en el pié!!"
"A ver exorsister, te estoy diciendo que no te tiré para hacerte daño, sino para protegerte"
"¡pero me tiraste...!." (snif)


Hace poco le he preguntado por esa historia y me confirmó que vino una ola bastante grande, y que de hecho a mi tía que también había estado en la roca, le había pegado un revolcón en la orilla que la había dejado con el bikini en la oreja y bastante "despeinada", pero a mi en aquel entonces me daba igual, ya podía haber venido un Tsunami, que yo nunca le perdonaría ese chapuzón a traición. ¡¡Eso no lo hacen las madres!!

Que la mierda de Transilmonio no caiga sobre tí, Amén.
Actualización: He incluido una foto, más vale tarde que nunca.

10 comentarios:

peibol dijo...

Mamá es... bueno, es Mamá; no se puede explicar por aquí.

De todas formas es muy grande... a su manera, pero es muy grande :D.

Un saludo

PD. ¡Por Dios, no cuentes lo de la jirafa!

Sra.Potts dijo...

Lo de tu flotador de patito me ha enternecido y he terminado de leer el post con cara de panoli.

Ahhh, las traiciones maternas, que desconcertantes y doloras resultan en el momento. Cuando creces las entiendes (casi) todas (o casi ninguna...en fin).

Eh! lo de la jirafa! es un trapo sucio? trapos sucios!!! sí!!!

La exorsister dijo...

Peibol, por supuesto que Mamá es muy grande. Y lamento comunicarte que la jirafa llegará antes o después.

Sra Potts te adelanto que lo de la jirafa es otra historia, ya llegará, a su tiempo. ¿A tí también te traicionó tu madre en tu tierna infancia? ¿Lo has superado? Jejeje.

JuanRa Diablo dijo...

Al principio he pensado que lo hizo para que aprendieras a nadar, lo cual podría ser mas reprochable pero visto lo visto la sabiduría de Mamá Exorsister queda bien patente: reconócela de una vez, mujer!

PD. Una cosa más: ¡la jirafa! ¡la jirafa!:D

indo dijo...

a veces los padres hacen cosas inexplicables. podría haber gritado "cuidado" o algo. no sé.
con los años uno entiende ciertas cosas, pero sigue teniendo a veces cierto sentimiento de resquemor.
yo también tenía un flotador de pato.
y cuenta lo de la jirafa, por favooooor....

El Zorrocloco dijo...

Yo también pensé que te estaba enseñando a nadar "a la antigua". Y si no salías a flote daba igual, tenían otros cinco chiquillos en casa XD

Perdónala, no vaya a ser que algún día te vayan a atropellar y pase de empujarte a un lado... =P

La exorsister dijo...

Para todos; A mi siempre me ha gustado oir a mi madre contar la parte de la historia en la que yo enfadada le pedía explicaciones...y no me bajaba del burro, seguía erre que erre que me había tirado, nada más contaba, ni la ola ni la roca. De ahí lo de la traición. No es que no se lo haya perdonado aún, que han pasado muchos años... Por cierto, la historia de la jirafa es otro de los flashes de mi vida, que a peibol le parte el corazón oir. Es una chorrada pero ya la publicaré. Prometido.

H@n dijo...

jajajajajaja!
Ha sido muy bueno xD


Por favor cuenta lo de la jirafa XDD

Superpatata dijo...

No te preocupes, esos traumas se acaban superando... bueno, eso creo. Aunque yo todavía me acuerdo de unas cuantas ahogadillas a traición que me hizo mi padre cuando era pequeña e íbamos a la playa... Ô_ô. Así que a lo mejor no se olvidan del todo... jumm.
Un saludo!!

La exorsister dijo...

H@n, otra con lo de la jirafa...al final cuando lo cuente os va a decepcionar! JAJAJA

Superpatata, ahogadillas a traición?? eso si que es duro! que por lo menos lo de mi madre fue una reacción de protección, lo de tu padre parece que fuera más por el simple afán de fastidiar!