- Buenos días chicas, ¿desayunito como siempre?- Si
- Aquí tienen los juguitos de naranja... y a ver, ¿de qué quieren la pulguita hoy?
- De tortilla
- De queso blanco con tomate
- De pollo
Y un cortadito ¿no? muy bien, ahora se las traigo...
- Ok, gracias
Y así todos los días, todas las semanas. Se trata de una cafetería cercana, que entre las 10:30 y las 12:00 es un ir y venir de trabajadores de los alrededores (mayoritariamente funcionarios) que salen a hacer su descanso (ojo, que no es que estén desayunando todo ese tiempo, que os veo venir). El desayuno sale bien de precio, te permite elegir y, a pesar de que han ido reduciendo personal, las dos chicas que quedan, y que no dan avío, te reciben con una sonrisa.
Con la bajadas de sueldo, y los anuncios de más recortes, nos estamos planteando seriamente dejar de salir a desayunar, y en su lugar traernos el bocata de casa. Y es que, a lo tonto, nos estamos dejando entre 46 y 50 euros al mes en el desayuno. Habría una consecuencia inmediata, acabaríamos comiendo delante del ordenador, mandando al infierno el descanso al que todo trabajador tiene derecho en su jornada, o bien tendríamos que poner una turnomatic en el office, porque todos no cabemos. (Solo diré que el office está delimitado por estanterías, que a su vez delimitan el pasillo de acceso a los aseos)
Evidentemente, el no ir a la cafeterías es una medida de ahorro personal, a fin de cuentas, si nos van a pegar un tijeretazo en el sueldo no podemos permitirnos el lujo de salir a desayunar todos los días. Pero también es una forma de protesta, si se hiciera de forma masiva, acabaría repercutiendo en la economía de los negocios del entorno, y a lo mejor entonces la gente entendería que aquí si pierde un sector (aunque seamos los jodidos funcionarios apoltronados e inútiles bla, bla bla), perdemos todos, porque la coña de la economía es que está todo conectado: A menos ingresos, menos consumo. Menos consumo, menos beneficios de las empresas, menor recaudación de impuestos. A menos impuestos, menos ingresos tiene la administración, para hacer frente a los proveedores y a su propio personal e infrastructuras.... ese no es el camino. Como tampoco lo es, despedir a la gente, o bajarle el sueldo a la mitad con la amenaza de echarles.
Y cuando además te enteras que los gestores de las empresas públicas cobran un sueldazo que resulta un insulto, sin dar cuentas del dinero público que se les asigna, o que por ejemplo, se han contratado asesores externos a precio de oro para hacer un trabajo que bien podría hacer personal propio, te dan ganas de llevar a cabo todas las acciones que estén en tu mano para hacer caer el sistema por su propio peso, incluyendo huelga de consumo. Pero entonces oyes:
- Buenos días chicas, ¿desayunito como siempre?
Y ya esta, ahora eres la funcionaria miserable, que está jugando con el pan de una pobre camarera, por pretender ganar la guerra a la economía ahorrándote 2,3€ al día.

5 comentarios:
Por cosas como ésta fui, soy y seré fans tuya.
Sí, señora. Ése es el tema. Que con recortes aquí y recortes allá no se soluciona nada. Que en un sistema capitalista, si no consumimos nos vamos a la mierda; y en este país cada vez se consume menos porque cada vez hay más gente sin dinero (y lo que te rondaré, morena).
Y lo que está claro, clarísimo, es que si no vamos todos a una no haremos nada. Como tú dices, si todos nos pusiéramos de acuerdo en llevar a cabo acciones contundentes otro gallo cantaría.
Coño, qué a gusto me he quedado.
Qué bien lo has explicado, Exor.
Aquí quieren que flote el barco quitando el agua. Quien más quien menos todos estamos mirando mucho cada céntimo y ese miedo a consumir alegremente, multiplicado por cientos de miles de personas, se tiene que notar a la fuerza.
Estoy viendo cerrar establecimientos que eran míticos del bajón tan grande que se ha visto en todo. Pero los grandes sueldos y asignaciones siguen estando a la orden del día.
Uff, qué cruz y cuánta cara! :S
Idem a la primera y última línea del comentario de JuanRa. Y de acuerdo con todo lo que dices, pero sobre todo con lo de los sueldazos. ¿Que es necesario recortar? Vale, si no hay otro remedio. Pero de forma razonable y empezando por sueldazos y despilfarros públicos. Que eso yo todavía no lo he visto gobierno quien gobierne
Ambos
Al final están apretando tanto por todas partes, que en lugar de unirnos todos para luchar por evitar más recortes (por no decir hachazos), empezamos a buscar la manera de barrer para casa, y sálvese quien pueda.
Me ha encantado la frase de JuanRa Aquí quieren que flote el barco quitando el agua
Según unos datos que he visto en este país hay más políticos que bomberos, médicos y policías juntos. Así nos va.
Anónimo
No sé por qué, tu comentario se perdió en el infinito (lo he visto ahora en el correo, y lo he recuperado de la bandeja de spam de comentarios)
Está claro que la clase política, sea del color que sea, siempre barre para casa. Y nosotros con cara de gilipollas.
Gracias por pasarte por aquí.
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